(Pteroglossus castanotis), Fotografía: Nelson Fernández
4 nuevas áreas protegidas declaradas por ley subnacional (municipal y Gobierno Indígena Autónomo, Territorio Indígena Multiétnico), 5 en proceso de creación y 20 gobiernos locales aliados (municipios y GIA TIM) marcan el hito de gestión ambiental más importante del periodo 2023–2026. Con un portafolio de 9 proyectos a nivel nacional y 817 especies de aves registradas, la iniciativa demuestra que la ciencia participativa y la soberanía local son la clave para la resiliencia climática.
Evento cierre Conserva Aves 2023-2026, Fotografía: Nelson Fernández
La Paz, Bolivia.- El evento de cierre de la iniciativa Conserva Aves Bolivia 2023-2026, bajo el lema “Territorios que abrazan la vida”, celebró los logros alcanzados gracias a la alianza entre comunidades locales, organizaciones de conservación, instituciones públicas y cooperación internacional para proteger sitios clave para las aves y la biodiversidad del país. A través de testimonios, reconocimientos, una exposición fotográfica y espacios de encuentro, el evento destacó cómo la conservación de las aves ha fortalecido territorios, comunidades y áreas de importancia ecológica, consolidando una visión compartida de desarrollo sostenible y protección del patrimonio natural de Bolivia.
En una alianza sin precedentes entre ciencia, gestión pública subnacional y comunidades locales, la iniciativa Conserva Aves en Bolivia, anunció la consolidación de un legado de conservación a gran escala. A la fecha, el programa mantiene bajo protección y gestión un total de 453.761,25 hectáreas de ecosistemas estratégicos en todo el país, resguardando la biodiversidad y garantizando las funciones ambientales fundamentales para las futuras generaciones, proyectando además hasta fines del presente año más de un millón de hectáreas bajo conservación.
Impulsada regionalmente por un consorcio de líderes mundiales en conservación —National Audubon Society, American Bird Conservancy, BirdLife International, Birds Canada y la Red de Fondos Ambientales de Latinoamérica y el Caribe (RedLAC), con el apoyo catalizador del Bezos Earth Fund—, en Bolivia la iniciativa es implementada estratégicamente por la Fundación para el Desarrollo del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (FUNDESNAP) y la Asociación Civil Armonía.
El programa Conserva Aves se consolida como una de las iniciativas más importantes para la conservación de la biodiversidad en Bolivia, alcanzando hasta la fecha la creación, mediante leyes subnacionales (municipales y GIA TIM), de cuatro nuevas áreas protegidas subnacionales, entre ellas Reserva Municipal de Vida Silvestre Serranía del Sunsas, creada por el GAM San Matías con apoyo del proyecto apoyado localmente por CERAÍ, con 86.509 hectáreas, y el Área de Conservación del Patrimonio Histórico, Cultural, Social y Espiritual Loma Santa, creada por el GIA TIM y apoyada localmente por ORE, con 198.765 hectáreas. A estos logros se suman cinco nuevas áreas protegidas que se encuentran en una fase avanzada de creación y consolidación legal, fortaleciendo una red de conservación que continúa expandiéndose en territorios estratégicos para la biodiversidad boliviana.
El impacto del programa también se evidencia en la articulación de esfuerzos locales y el conocimiento científico generado. Actualmente, nueve proyectos integrales conforman el portafolio de Conserva Aves Bolivia en diferentes regiones del país, con el respaldo de 20 gobiernos locales aliados, entre municipios y el Gobierno Indígena Autónomo del TIM.
Paralelamente, el monitoreo de la biodiversidad ha permitido registrar y dar seguimiento a 817 especies de aves, que actúan como indicadores clave de la salud de los ecosistemas. Estos resultados posicionan a Conserva Aves como un modelo de gestión territorial que combina gobernanza local, conservación efectiva y desarrollo sostenible para asegurar el futuro del patrimonio natural y cultural de Bolivia.
Autoridades presentes en el evento, Fotografía: Nelson Fernández
Seguridad Jurídica, Herramientas de Gestión y
Sostenibilidad Financiera: Un Modelo que Perdura
La verdadera fortaleza de la iniciativa no se
mide únicamente por la creación de nuevas áreas de conservación, sino por su
capacidad de convertir compromisos legales en acciones concretas de gestión y
protección del territorio. Gracias a un trabajo articulado con actores locales,
diversas áreas clave para la biodiversidad han logrado consolidar sus
instrumentos normativos, asegurando un marco legal sólido para su resguardo y
administración efectiva.
Paralelamente, múltiples territorios
prioritarios cuentan ya con Planes de Manejo y Planes Estratégicos Financieros
plenamente concluidos y validados, herramientas fundamentales que garantizan la
viabilidad técnica, operativa y económica de los esfuerzos de conservación.
Estos avances permiten proyectar la sostenibilidad de los ecosistemas a largo
plazo, fortaleciendo la gobernanza territorial y sentando las bases para que la
protección de la biodiversidad trascienda los proyectos y se convierta en un legado
permanente para las futuras generaciones.
«Sin territorios de vida, no es posible la
conservación. Unir la ciencia del monitoreo de aves con la voluntad política de
los gobiernos locales y el conocimiento ancestral de las comunidades es la
única vía para construir un legado duradero para nuestro país», destacan desde la coordinación de
la iniciativa Conserva Aves Bolivia.
Ciencia Participativa: Las Aves como Bandera de
Conservación
El monitoreo científico constante constituye el
motor técnico del programa. Los equipos multidisciplinarios desplegados en los
territorios han generado hitos de investigación biológica de relevancia
internacional. A través de acciones de conservación y monitoreo científico
sostenido, la iniciativa ha fortalecido la protección de vastos territorios de
alto valor ecológico, con proyecciones que podrían superar el millón de
hectáreas bajo esquemas de gestión y resguardo ambiental.
Los esfuerzos incluyen más de un año de
monitoreo continuo mediante protocolos estandarizados, el seguimiento
especializado de especies amenazadas y endémicas de Bolivia en sitios críticos
para su reproducción, así como la aplicación de herramientas de bioacústica
para el registro y caracterización de especies clave. La información generada
contribuye al conocimiento científico de la biodiversidad nacional y fortalece
la toma de decisiones para la conservación efectiva de ecosistemas estratégicos
y especies prioritarias.
Un Vuelo Colectivo hacia el Futuro
Conserva Aves demuestra que la protección
ambiental y el desarrollo socioeconómico comulgan en un mismo objetivo: el
bienestar de las comunidades y la resiliencia climática. A través de esta red
de áreas protegidas subnacionales, Bolivia fortalece su soberanía natural,
protegiendo las cuencas de agua, las funciones ecosistémicas y el patrimonio
natural y cultural de las presentes y futuras generaciones.