Bolivia avanza en la protección de un millón de hectáreas a través de la iniciativa Conserva Aves

Aves Amazonía boliviana, Foto: Nelson Fernández

La Paz, mayo de 2026 – Al cierre de un periodo histórico para la conservación en el país, la iniciativa Conserva Aves en Bolivia anuncia excelentes avances en la gestión territorial, la conservación y la protección de las aves y sus territorios.

A la fecha, la iniciativa ha impulsado la creación de siete nuevas áreas protegidas municipales y reservas privadas que ascienden a una protección efectiva de una superficie superior a un millón de hectáreas en diversos ecosistemas estratégicos. 

Son 12 proyectos que han sido impulsados a nivel nacional, los cuales demuestran un modelo colaborativo, el fortalecimiento de capacidades locales y el monitoreo científico de aves como eje de la gestión. 

Hitos legales y Gestión territorial

Entre los logros más destacados se encuentran la consolidación de áreas protegidas mediante normativas municipales vigentes, que suman más de 410 mil hectáreas con reconocimiento oficial. 

Casos emblemáticos como  el área protegida subnacional Serranía del Sunsas, con 86.509 ha y el Área de Conservación Indígena Loma Santa con (198.778 ha) ya cuentan con sus planes de manejo y planes estratégicos financieros concluidos y validados que permiten proyectar su adecuada gestión y sostenibilidad a largo plazo. 

Asimismo, proyectos en ejecución como Río Chilenas y Ciudad Roma que son implementados por la ONG PROMETA ya han logrado sus leyes de declaratoria municipal, demostrando que la conservación no se detiene a pesar de los desafíos técnicos o logísticos. 

Ciencia participativa: Las aves como bandera

El corazón verde de Sudamérica vuelve a sorprender al mundo por su asombrosa biodiversidad. En el marco Conserva Aves, el monitoreo por parte de las instituciones que operan localmente la iniciativa ha revelado la descomunal riqueza alada que habita en los ecosistemas bolivianos.

Los hallazgos más impactantes se concentran en el departamento del Beni, donde los investigadores de la fundación FAUNAGUA lograron avistar 355 especies en las corrientes del río Iténez y otras 348 en la región de Pamahuaya, una cifra que se complementa con las 279 especies registradas por la organización ORE en Loma Santa, consolidando a la Amazonía boliviana como un auténtico paraíso ornitológico.

Pero la diversidad del país no se limita a los llanos; se extiende con fuerza a lo largo de su heterogénea geografía. En las alturas de Oruro, la organización BIOTA documentó 83 especies adaptadas a las extremas condiciones de los humedales altoandinos de Poopó y Uru Uru, además de registrar 131 especies en Cuñurani, Potosí. En este último departamento, PROMETA identificó 58 especies en el río Chilenas, mientras que, hacia el oriente, en la Serranía de Sunsás de Santa Cruz, la institución CERAI catalogó 199 especies.

Estos descubrimientos no solo evidencian el éxito de las acciones locales de conservación, sino que recuerdan la urgente necesidad de proteger estos territorios de vida.

Alianzas Estratégicas y Escalabilidad

El impacto de Conserva Aves en Bolivia se ha apalancado gracias a la incorporación de socios estratégicos como Rainforest Trust y Andes Amazon Fund, lo que ha permitido ampliar las superficies de protección en las áreas. 

No hay conservación sin territorios bien gestionados, y no hay buena gestión sin monitoreo de la biodiversidad. Cada área protegida creada en el marco de esta iniciativa que cuida a las aves, su entorno y a toda forma de vida, es una alianza entre ciencia, gobiernos locales y las comunidades.

Estos esfuerzos de conservación en Bolivia se desarrollan en el marco de Conserva Aves, una iniciativa hemisférica liderada por American Bird Conservancy, National Audubon Society, BirdLife International, Birds Canada y la Red de Fondos Ambientales en Latinoamérica y el Caribe (RedLAC).