Conserva Aves destaca el poder de las comunidades indígenas y la conservación sostenible
en la Feria de las Aves de Bolivia
Foto: Nelson Fernández FUNDESNAP
Nelson Fernández (FUNDESNAP)
La Paz, Bolivia – En el marco de la Feria de las Aves de Bolivia, Sebastián Herzog, Director de la Iniciativa de Áreas Protegidas de Latinoamérica y el Caribe de National Audubon Society, ofreció una presentación magistral sobre la Iniciativa Conserva Aves que fusionó datos contundentes con un llamado emocional a la acción, centrado en la conservación comunitaria y el turismo con propósito. Su exposición, dividida en dos ejes principales, destacó los logros de la iniciativa y proyectó un futuro donde la sostenibilidad financiera y la participación local sean pilares para proteger la biodiversidad.
Foto: Nelson Fernández (FUNDESNAP)
Un modelo que trasciende fronteras
Herzog inició su presentación explicando el enfoque único de Conserva Aves, que combina la creación de áreas protegidas subnacionales con mecanismos de financiamiento innovadores. Sin profundizar en tecnicismos, resaltó la importancia de conservar aves y sus hábitats como motores de equilibrio ecológico y oportunidades económicas para las comunidades.
Destacó dos fases clave del proyecto:
- Proyecto BEZOS: enfocado en aves de los Andes tropicales (Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia).
- Expansión con apoyo de Canadá: que amplía esfuerzos a Centroamérica, Mesoamérica, y refuerza el trabajo en Perú y Colombia.
Pero el corazón de su discurso fue Bolivia, donde Conserva Aves podría alcanzar más de un millón de hectáreas conservadas, superando las expectativas iniciales. “Bolivia podría representar el 50% de los logros totales de la iniciativa en siete países”, afirmó Herzog, considerando las amplias superficies de conservación propuestas para las iniciativas de Conserva Aves en Bolivia.
Aninga Aninga, Foto: Daniel Alarcón (Loma Santa)
Loma Santa: Un ejemplo de convivencia con el bosque
El momento más emotivo llegó al hablar de Loma Santa, la primera área protegida indígena creada bajo el paraguas de la iniciativa Conserva Aves Bolivia. Herzog compartió su experiencia en la zona, donde cinco pueblos indígenas conservan activamente el bosque que les provee alimento y sustento.
“Allí el bosque es un hogar. Cazan y pescan, pero lo hacen sosteniblemente, porque entienden que su supervivencia depende de la salud del ecosistema”, explicó. Este modelo, con más de 50 guardabosques indígenas, contrasta con el enfoque tradicional de “prohibir para conservar” y demuestra que la gestión comunitaria es clave.
Herzog enfatizó que Conserva Aves empodera a las comunidades para liderar sus propias iniciativas: “Sin este apoyo, muchas no hubieran accedido a fondos para crear áreas protegidas. Ahora son protagonistas de su conservación”.
Turismo con propósito: Un llamado a los pajareros
El mensaje final fue un reto al público. Herzog criticó la tendencia de los observadores de aves a visitar solo “los sitios fáciles” y los invitó a pajarear con propósito: apoyar iniciativas que generen ingresos locales y aseguren la permanencia de los hábitats.
“El turismo sostenible es una pieza clave. Quedarse a comer en las comunidades, contratar guías locales… eso garantiza que las aves sigan ahí para las futuras generaciones”, señaló. Aunque reconoció que las iniciativas en Bolivia están en etapa temprana, aprovechó el espacio de la feria —con asistentes de diferentes partes del mundo— para posicionar estos destinos emergentes.
Desconexión urbana: Un problema de conservación
Herzog cerró con una reflexión crítica: la creciente desconexión entre las sociedades urbanas y la naturaleza. “Muchos jóvenes no saben de dónde viene su comida ni el agua que beben. Creen que el mundo es su departamento con aire acondicionado”, lamentó.
Su invitación: reforzar vínculos con lo rural. “Mientras más pequeños los pueblos, más auténtica es la experiencia de entender nuestra dependencia de los ecosistemas”.
Foto: Nelson Fernández (FUNDESNAP)
Conclusiones: Un modelo replicable
La presentación dejó claro que Conserva Aves no solo protege aves, sino que construye alternativas económicas basadas en la conservación. Bolivia, con experiencias como Loma Santa, se erige como ejemplo global de cómo las comunidades indígenas pueden liderar la protección de la biodiversidad.
“Si todos viéramos el bosque como nuestra casa, como lo hacen en Loma Santa, la conservación en Bolivia daría un salto histórico”.
Al concluir su exposición, Sebastián Herzog no solo dejó una profunda impresión por su conocimiento y pasión por las aves de Bolivia, sino que también despertó admiración entre los asistentes. En un gesto espontáneo, varias personas se acercaron con ejemplares de la Guía de Aves de Bolivia en mano, solicitando su autógrafo. Este momento íntimo y significativo no solo destacó la cercanía del público con la obra, sino que también reafirmó el reconocimiento a Herzog por su trayectoria en Bolivia.