LA TIERRA PROMETIDA DE LOS ABUELOS: LOMA SANTA COMO ÁREA DE CONSERVACIÓN INDÍGENA
Danza tradicional Loma Santa, Fotografía: Daniel Alarcón
“Loma Santa fue la tierra prometida que nuestros abuelos buscaron y nunca hallaron”, recordó Alfredo Matareco, cacique del Gobierno Indígena Autónomo del Territorio Indígena Multiétnico (TIM), frente a autoridades y delegados de las 28 comunidades reunidas en un encuentro de corregidores. Aquel encuentro —que los pueblos del TIM realizan dos o tres veces al año— se desarrollaba el 19 de agosto de 2025, día en que los corregidores debatían, entre otros, un tema crucial: la ley del sistema de control y vigilancia territorial. Posteriormente, dieron paso al acto dedicado a Loma Santa.
Para contextualizar a los invitados a este evento, Matareco evocó a la historia: después de las reducciones jesuíticas muchas comunidades emprendieron el retorno al monte en busca de un refugio espiritual y autónomo. En esa travesía se consolidó el anhelo de un espacio sagrado, de profundo valor espiritual, donde hubiera paz, alimento, salud y dignidad. Hoy, siglos después, la Loma Santa les pertenece y representa un hito en la lucha por la autodeterminación y el fortalecimiento de la autonomía de los pueblos indígenas.
El acto en Monte Grande marcó el inicio oficial del “Área de Conservación del Patrimonio Histórico, Cultural, Social y Espiritual Loma Santa”, registrada el 26 de junio de 2025 como la primera área protegida de una autonomía indígena de la Amazonía boliviana y la quinta del país en el Servicio Nacional de Áreas protegidas. Con una extensión de 198.778 hectáreas, el nuevo espacio protegido resguarda bosques, ríos y sabanas que albergan una riqueza biológica excepcional. En Loma Santa se han registrado al menos 279 especies de aves, un indicador clave de la alta biodiversidad del área y de su importancia para la conservación en la Amazonía boliviana, además de una profunda historia de resistencia indígena
“Es un proceso muy largo que hemos vivido los cinco pueblos de este territorio para consolidar nuestra legitimidad y vivir en paz con la naturaleza”, añadió Matareco, resumiendo en una frase el sentido profundo de este logro colectivo de las comunidades indígenas Mojeño-trinitario, Mojeño-ignaciano, T’simane, Yuracaré y Movima.
Asamblea Loma Santa, Fotografía: Archivo Conserva Aves
Ese mismo día, partimos en caravana desde San Ignacio de Mojos hacia Monte Grande. Al llegar, nos dirigimos al Puesto de Control, donde Santos Muiba y Yoana Gualu nos recibieron y mostraron el funcionamiento de su estación meteorológica. Con ella registran las variaciones del clima y pueden emitir alertas tempranas en caso de incendios, como los que azotaron la región en 2023. Los turnos de vigilancia se reparten periódicamente entre comunarios, en un esfuerzo colectivo sostenido con pocos recursos, pero con la convicción profunda de que proteger el bosque es proteger el hogar.
El espacio también refleja la manera en que el TIM gestiona su territorio. Mapas de gran tamaño cubren las paredes y permiten ubicar las comunidades del territorio, municipios vecinos , el TIPNIS y el territorio Chimán. Una radio de onda corta conecta con otras poblaciones y, gracias a un sistema de paneles solares, el puesto dispone de electricidad e internet satelital. “Este es un lugar estratégico para controlar actividades ilegales y también para vigilar el estado de conservación de los bosques y ríos”, explica Miguel Fernández, biólogo de ORE, al referirse al sistema de control y vigilancia que combina monitoreo comunitario con tecnología.
La celebración oficial de Loma Santa mostró a niños que bailaron la danza de los Toritos con máscaras de toro en miniatura, abuelos o tatas que encabezaron la danza de Los Macheteros, y guardabosques quienes ingresaron con arcos y flechas. 60 guardabosques voluntarios. Ninguno recibe salario, lo hacen porque proteger el territorio es defender la vida de sus familias.
Alfredo Matareco lo resumió en Monte Grande: “Hoy damos continuidad al esfuerzo de nuestros abuelos. Consolidar un territorio no ha sido fácil, pero ahora tenemos una Ley que garantiza nuestra existencia, nuestros alimentos y nuestra autonomía. El área de conservación es un logro colectivo”.
Al sur de Loma Santa se extiende el Parque Nacional y Territorio Indígena Isiboro Sécure (TIPNIS). Las marchas indígenas de 2011 y 2012, en rechazo a la construcción de una carretera que atravesaría este parque, lograron frenar el proyecto. “Hoy en día va a ser mucho más difícil construir esa carretera porque existe un área de conservación llamada Loma Santa, que funciona como una especie de tapón. Esa decisión abrió el camino hacia la autonomía y hoy garantiza la conservación”, relata Catalina Rivadeneira, responsable de la zona Amazonía de ORE, la noche previa al evento.
Se trata de una apuesta estratégica orientada a fortalecer y acompañar a las organizaciones y gobiernos indígenas en el ejercicio pleno de sus derechos, al mismo tiempo que se consolidan niveles de gobernanza para la conservación de sus territorios y de los bienes naturales comunes que los sostienen, generando desde allí oportunidades de desarrollo, explica Leonardo Tamburini, director ejecutivo de ORE.
Conserva Aves Bolivia consolida áreas protegidas subnacionales en el país
Esta declaratoria fue posible gracias a la iniciativa de conservación hemisférica Conserva Aves, impulsada por American Bird Conservancy, National Audubon Society, BirdLife International, Birds Canada y RedLAC, orientada a proteger áreas de excepcional valor para la biodiversidad y a promover la resiliencia climática, el desarrollo sostenible y el bienestar comunitario. En Bolivia, su ejecución es liderada por Asociación Armonía y Fundesnap, con el apoyo de Bezos Earth Fund.
A más de un año del inicio de Conserva Aves Bolivia, los proyectos respaldados por la iniciativa atraviesan una etapa clave de consolidación. Entre los principales hitos se encuentran este lanzamiento y consolidación del área de conservación Loma Santa, a través del Gobierno Indígena Autónomo del TIM, la Subcentral de Cabildos indigenales del TIM, la Subcentral de Mujeres del TIM y ORE, Organización de Apoyo Legal y Social, que viene impulsando este proceso desde hace varios años.
Así como la creación del Área Protegida Subnacional Serranía de Sunsás, en el municipio de San Matías, impulsada por CERAI, que marcan avances significativos en el fortalecimiento de la conservación subnacional en el país. De manera paralela, otras iniciativas continúan avanzando en la preparación de sus procesos de declaratoria de nuevas áreas protegidas.
Sebastián Herzog, director de la Iniciativa de Áreas Protegidas para América Latina y el Caribe de National Audubon Society explicó que Loma Santa se convierte hasta la fecha en la primera área amazónica de la iniciativa Conserva Aves, que se implementa en países de América Latina y el Caribe. Es también la primera área establecida por la iniciativa en Bolivia y, hasta ahora, la de mayor extensión, representando el 10% de la meta global de protección de dos millones de hectáreas.
Al finalizar el evento, se presentó la obra de teatro Las voces del TIM, que abordó de manera directa los conflictos que generan los proyectos de “desarrollo” en territorios indígenas. En la trama, un puente se construye a costa de sacrificar bosques y animales, reflejando lo que muchos consideran el doble discurso extractivista. “La mentira del desarrollo”, resume uno de los pasajes, cuestionando las promesas externas frente a la vida comunitaria.
Conserva Aves
Este nuevo refugio nace bajo el marco de la Iniciativa Conserva Aves que es impulsada por American Bird Conservancy, National Audubon Society, BirdLife International, Birds Canada y la Red de Fondos Ambientales de América Latina y el Caribe (RedLAC). Con el liderazgo en Bolivia por la Fundación para el Desarrollo del Sistema Nacional de Áreas Protegidas FUNDESNAP y la Asociación Armonía, y su implementación Organización de Apoyo Legal y Social- ORE. Asimismo, cuenta con el valioso apoyo de Bezos Earth Fund.
Conserva Aves es una iniciativa que apoya a Pueblos Indígenas, comunidades afrodescendientes, ONG y organizaciones de base comunitaria en la creación o expansión, manejo y sostenibilidad de áreas protegidas subnacionales en sitios clave para las aves (por ejemplo, Áreas Clave para la Biodiversidad – KBAs) a lo largo y ancho de América Latina.