“Iluminemos La Cumbre”: Un éxito deportivo que apoya la conservación en la cúspide del PN ANMI Cotapata

Foto: Archivo FUNDESNAP

Por: Nelson Fernández (FUNDESNAP)

En las alturas de la Cordillera Oriental de los Andes, donde el aire es frío y los paisajes despliegan desde glaciares a 5900 m.s.n.m. hasta bosques de yungas a 1000 m.s.n.m., se encuentra el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Cotapata (PN-ANMI Cotapata). Este santuario natural, creado en 1993, no solo alberga una biodiversidad asombrosa —con especies emblemáticas como el jucumari (oso andino) y el tunqui (gallito de las rocas)—, sino que también es la fuente de agua que sustenta a La Paz y la Amazonía.

Sin embargo, en su punto más alto, La Cumbre, un campamento de guardaparques lucha contra la oscuridad: sin electricidad, ni un poco de agua caliente, mucho menos herramientas ni condiciones adecuadas para proteger este tesoro ecológico que debería ostentarse como un verdadero símbolo de la riqueza natural del departamento de La Paz.

Ante esta realidad, nació la campaña “Iluminemos La Cumbre”, una iniciativa impulsada por la Fundación para el Desarrollo del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (FUNDESNAP), en estrecha coordinación con el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap) y la administración del PN-ANMI Cotapata. Este proyecto no solo busca electrificar el campamento base de los guardaparques, sino también posicionar a Cotapata como un símbolo de conservación paceña e involucrar a la comunidad en su conservación, pero también en su sostenibilidad.

Foto: Nelson Fernández (FUNDESNAP)

Un Área Protegida con Valor Global

Con una extensión de 40,000 hectáreas (que podrían llegar a 61,000 según cálculos actuales), PN ANMI Cotapata es un mosaico de ecosistemas que van desde los 5,900 msnm en sus cumbres nevadas hasta los 1,000 msnm en sus valles húmedos. Sus bosques nublados albergan más de 1,800 especies de plantas, incluyendo orquídeas endémicas helechos gigantes y muchas otras especies de la ecorregión altoandina y de la Yunga Paceña.

Cotapata también es un imán turístico, gracias al Camino Precolombino del Choro, una ruta de trekking ancestral que atrae a miles de visitantes al año, y al rafting en el río Huarinilla. Sin embargo, esta afluencia contrasta con las carencias que enfrentan quienes velan por su conservación.

 

La Cumbre: Fuente del agua y el aire que respiramos en La Paz

En La Cumbre, los guardaparques enfrentan condiciones extremas: temperaturas bajo cero, falta de energía y equipamiento insuficiente para monitorear las amenazas —como la minería aurífera ilegal y la deforestación—. “En la cumbre trabajamos con peores condiciones que en las cárceles”, admitió un guardaparque con más de 25 años de servicio al parque en una reciente entrevista con medios masivos nacionales.

Fue esta realidad la que inspiró a FUNDESNAP, a celebrar su cuarto de siglo impulsando el fortalecimiento del PN ANMI Cotapata diseñando una campaña integral. “Iluminemos La Cumbre” va más allá de instalar nuevos paneles solares o electrificar: es dignificar el trabajo de los guardaparques, mejorar la eficacia de la conservación y crear un modelo replicable en otras áreas”, explicó Sergio Eguino, director ejecutivo de la fundación.

El Evento: Un Éxito Contra Viento y Marea

La cruzada “Iluminemos La Cumbre” se materializó el sábado 25 de octubre con una competencia de ciclismo y caminatas de interpretación ambiental que congregaron a más de 350 personas entre organizadores, ciclistas y caminantes. Pese a los desafíos impuestos por la altura de 4600 m.s.n.m. –una cota considerablemente dura para el ciclismo– y condiciones climáticas adversas como nieblina y lluvia en La Cumbre, la actividad fue un rotundo éxito.

El entusiasmo de los participantes fue palpable y sus opiniones, sumamente alentadoras. Coincidieron en señalar que este mecanismo de recaudación es una alternativa perfecta que debe convertirse en una actividad permanente y repetirse anualmente. Muchos destacaron el alto potencial del evento, proyectando que, en pocos años, podría escalar a una competencia de carácter nacional y replicarse en otras áreas protegidas (A.P.) del país.

Resultados Tangibles para la Conservación

El esfuerzo colectivo se tradujo en un logro tangible: de 7.771 bolivianos recaudados (el monto total recaudado en la campaña se conocerá el 15 de diciembre), gracias a que la campaña continúa activa con visitas guiadas y otras acciones complementarias. Estos fondos constituyen la base financiera para instalar un nuevo sistema de energía solar en el campamento de los guardaparques, mejorando de forma significativa sus condiciones de vida y trabajo. Este resultado reafirma el poder de la corresponsabilidad ciudadana como motor para la conservación.

Objetivos que Trascienden la Energía

La campaña tiene tres pilares:

  1. Electrificación sostenible: Instalación de sistemas de energía solar en el campamento, asegurando operatividad las 24 horas.
  2. Posicionamiento simbólico: Convertir a Cotapata en un ícono de la conservación paceña, vinculando su protección con la seguridad hídrica de La Paz.
  3. Corresponsabilidad: Integrar a toda la población nacional, en torno al fortalecimiento y la conservación de sus áreas protegidas, en este caso del PN ANMI Cotapata.

Un Llamado a la Acción Colectiva Permanente

“Iluminemos La Cumbre” es un ejemplo de cómo la articulación entre sociedad civil, Estado, las comunidades y la empresa privada puede resolver desafíos críticos. El éxito de esta primera edición y la clara petición de los participantes de institucionalizar la actividad, demuestran que existe un camino viable y entusiasta para asegurar la sostenibilidad financiera de nuestras áreas protegidas.

Iluminemos la Cumbre: Un Compromiso Colectivo

La presente campaña, que se desarrolló con gran acogida el 25 de octubre en la Cumbre del PN ANMI Cotapata, forma parte de la implementación de los mecanismos financieros establecidos en el Plan Estratégico Financiero (PEF) del PN ANMI Cotapata, herramientas diseñadas para garantizar la sostenibilidad económica de esta área protegida.

 

Sin embargo, su éxito a largo plazo no depende únicamente de estrategias técnicas, sino de la CORRESPONSABILIDAD activa de toda la población boliviana: autoridades nacionales y locales, comunidades, sector privado y ciudadanía en general. La conservación de Cotapata es un deber compartido que requiere el compromiso tangible de todos y todas.

Foto: Archivo (FUNDESNAP)

Caminatas de interpretación ambiental

Ubicada a más de 4.500 metros sobre el nivel del mar, La Cumbre del Parque Nacional y ANMI Cotapata se erige como un escenario privilegiado para la interpretación ambiental, donde la naturaleza revela sus secretos a cada paso. Este punto de partida de los caminos precolombinos y cuna de las aguas que abastecen a la ciudad de La Paz, alberga una riqueza ecológica excepcional: bofedales que filtran y purifican el agua, lagunas de altura que reflejan el cielo andino, montañas nevadas que custodian el horizonte, y una diversidad de avifauna y fauna altoandina que convierte cada recorrido en una experiencia educativa y sensorial. FUNDESNAP no solo invita a caminar, sino a comprender y valorar los procesos naturales que sostienen la vida en la región.

 

Las caminatas de interpretación ambiental efectuadas en la cumbre, fueron guiadas por estudiantes de la carrera de Turismo de la UMSA y por guardaparques del PN ANMI Cotapata y por guardaparques dependientes del municipio paceño que aportaron de manera desprendida a la causa. 

Foto: Archivo FUNDESNAP

Competencias de ciclismo

Los ciclistas participantes coincidieron en elogiar la ruta de la competencia, que recorre cinco lagunas y un majestuoso bofedal, marcando el inicio de esta joya natural que es el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Cotapata.

En esta edición, la neblina encantadora y las bajas temperaturas añadieron un toque mágico al paisaje, mientras que el calor humano de los voluntarios y espectadores compensó el frío del ambiente.

Los ganadores destacaron el potencial de la ruta para futuras competencias y prometieron volver con más grupos y ciclistas, con la esperanza de convertir esta carrera en una tradición paceña —y por qué no— en un evento emblemático para toda Bolivia.

Con cada pedaleada, los paceños no solo avanzan hacia la meta de electrificar el campamento base del Parque Nacional y ANMI Cotapata, sino que también encienden una causa mayor: fortalecer el área protegida que provee parte de la energía eléctrica de La Paz, además de aire puro y oxígeno para toda la región.

 

Esta iniciativa ciudadana, que combina deporte, conciencia ambiental y acción solidaria, convierte a las bicicletas en vehículos de cambio, conectando a la población con el origen de su agua y con un ecosistema de altura que resguarda especies únicas y paisajes de incalculable valor natural.